Duro, pero impresionante análisis de Pedro Prieto (ppp) en www.crisisenergetica.org, la tensión en el Golfo Pérsico continúa y la resolución de embargo al petróleo iraní que se está preparando afecta directamente a España aunque sus efectos serán globales. Recomendable su lectura para conocer lo que se está cociendo.
Si uno coge las estadísticas públicas de la Agencia Internacional de la Energía o de la multinacional British Petroleum, descubre que:
Los EE. UU. consumen unos 19 millones de barriles diarios
Los EE. UU. importan 11,6 millones de barriles diarios (61% de su consumo)
Pero del golfo Pérsico apenas importan 1,7 millones de barriles diarios.
La dependencia de EE. UU. del petróleo que pasa por Ormuz es del 15% de sus importaciones, pero de apenas un 9% de su consumo total.
La UE 27 consume unos 15 millones de barriles diarios
Las importaciones de Europa son de 12 millones de barriles diarios.
De ellas unos 2,5 millones de barriles diarios vienen del golfo Pérsico
La dependencia de Europa del petróleo que pasa por Ormuz es del 20% de sus importaciones y de un 16% de su consumo total.
China consume unos 9 millones de barriles diarios.
Las importaciones de China son de 6 millones de barriles diarios
Las que provienen del golfo Pérsico son cerca de 3 millones de barriles diarios
La dependencia china del petróleo que pasa por Ormuz es de cerca del 50% de sus importaciones y del 33% de su consumo de petróleo total.
La India consume 3,3 millones de barriles diarios.
India importa 2,6 millones de barriles diarios, que pasan por el Estrecho de Ormuz.
La dependencia india del petróleo que pasa por Ormuz es del 60% de su consumo nacional.
Japón consume 4,5 millones de barriles diarios.
Japón importa 4,6 millones de barriles diarios.
De ellos, 3,6 millones de barriles pasan por el estrecho de Ormuz
La dependencia de Japón del petróleo que pasa por Ormuz es del 78% de su consumo nacional.
Con estos datos que cualquiera puede comprobar, vemos que si se cierra el Estrecho de Ormuz, durante un cierto tiempo, las consecuencias directas e inmediatas podrían ser las siguientes:
- Los EE. UU. se podrían colocar en situación de emergencia nacional y no sufrirían en exceso, porque dependen muy poco de ese petróleo (un 9%) a corto plazo (no a largo plazo, que es por lo que están allí en todos los países menos en Irán).
- Europa quedaría con más dificultades, en una situación compleja, porque depende un 16% del petróleo de Ormuz, con lo que sufriría, pero en situación de guerra, podría racionar y mal que tirar.
- China quedaría semihundida, porque se quedaría de golpe sin el 33% todo el consumo de su país, que es vital para el transporte (el 95% del transporte mundial es con petróleo). No parece que los chinos se lo pudieran permitir y ya han dicho claramente que si se ataca a Irán ellos se ponen del lado de Irán y entran en la 3ª Guerra mundial, como ehmos señalado en esta web hace algún tiempo. Ver http://www.youtube.com/watch?v=FV3BjcWB8mw
- La India, un país que sobrepasa largamente los 1.000 millones de habitantes, se vería, de la noche a la mañana, reducida a su producción nacional, por debajo del millón de barriles diarios y sin poder abastecer a clientes vecinos, pero ese porcentaje hundiría al país en una hambruna y una parálisis prácticamente total en sus infraestructuras industriales. Quizá no tanto en sus todavía numerosas economías agrarias de subsistencia.
- Y Japón desaparecería del mapa, porque ya me contarán como puede vivir un país que depende en un 78% de un petróleo que dejaría de fluir hacia Japón de la noche a la mañana, siendo un país totalmente industrializado, hasta en sus pequeños aportes agrícolas nacionales.
Para los que crean que eso tiene alternativas, hay que decir que las reservas llamadas estratégicas de los países (las que están en grandes depósitos en los países de destino, alcanzan, en el mejor de los casos para el consumo de 90 ó 100 días.
Si los iraníes son agredidos y en respuesta consiguen bloquear el Estrecho durante seis meses o un año y/o consiguen hundir unos 50 ó 100 de los 500 superpetroleros que circulan por el mundo, a los que se puede apuntar con extrema facilidad, porque son como patos gigantes y mareados en un estanque y tienen muchos de ellos que pasar por allí.
Los iraníes disponen de decenas de miles de minas submarinas de muy difícil detección, además de decenas de miles de señuelos de mina, que harían el trabajo de los pocos dragaminas una pesadilla imposible solución.
Además de eso, a diferencia de Irak, los largos años de embargo y su entrenamiento de décadas en la autosostenibilidad, les han dotado de tecnologías propias de misiles tierra-mar, mar-mar, torpedos inteligentes, elementos de escape a radares, sistemas de albergue y móviles resistentes a los destrozos que pretenderían causarles los pulsos electromagnéticos nucleares que intentarían prevenir la respuesta a un ataque masivo estadounidense o israelí.
Por si fiera poco, disponen de lanchas ultrarrápidas, drones o aviones sin tripulación, cohetes, etc. etc.) y el Estrecho de Ormuz tiene dos canales de navegación de apenas 3 Km de ancho cada uno para las navegaciones de salida y entrada)
Es decir, una cosa es pensar que desde el punto de vista de la dependencia del petróleo los EE. UU. podrían estar muy interesados en atacar, sobre todo para hundir a China y a India y dejar muy sojuzgada a Europa (por no hablar de Japón, que desaparecería) y otra, que sus analistas no hayan sopesado que un ataque de estas características, es un suicidio planetario, por las gravísimas implicaciones indirectas sobre masas de población que exceden a la del pueblo iraní en dos órdenes de magnitud. De ahí la advertencia china de entrar en la Tercera Guerra Mundial, que los aborregados medios occidentales, al servicio de los intereses de EE. UU. incluso en Europa, han callado sibilinamente.
Uno piensa en Japón y no puede dejar de imaginar (no hace falta un gran simulador de “war games” con superordenadores ultrarrápidos), que Japón podría llegar al extremo de no poder siquiera mantener con vida las 50 centrales nucleares que todavía tienen carga y no han fundido sus núcleos, si se quedan sin el 78% de su consumo habitual de petróleo durante meses. No se olvide que Japón, tiene los tres vectores fundamentales para disponer de decenas de bombas atómicas en pocos meses, aunque sea signatario del TNP.
No es aceptable que haya gente que siga creyendo, con estos datos de geopolítica energética en la mano, la excusa imbécil de que se atacaría a Irán por su programa nuclear y ni siquiera porque quiere hacer una bomba atómica, cuando hay diez países que la tienen y unos 20 más que podrían tenerla en un breve plazo, si se lo proponen y cuando ni siquiera se amenazó hasta estos extremos al gobierno racista y genocida de Sudáfrica cuando construyó su bomba atómica, para la que seguramente hasta se dieron facilidades desde los que hoy acusan cínicamente a Irán de intentar hacer lo que ellos hicieron antes. Ello, por no hablar de la vergonzosa y humillante posición, frente al belicista y genocida Estado de Israel, que empezó él mismo por disponer de armas atómicas, también, en este caso sin lugar a dudas, con el beneplácito y apoyo de los que ahora se erigen en jueces y parte ejecutora de la sentencia, como si de una mala película de Silvester Stallone se tratase.
Ya está bien. Embargo no es bloqueo, para los que no afinan con estas diferencias y muy seguramente, el coste extra que pagarán países como España, por seguir de mamporreros las decisiones que toman en otras instancias de la UE y de EE. UU. a los iraníes les dejará fríos, porque los chinos y los indios y algún otro emergente, podrían hacerse rápidamente con el petróleo no comprado.
Así que todavía estamos a las 23.55 de un problema de alcance mundial, pero las maniobras provocadoras de EE. UU. metiendo arrogantemente sus portaviones en las zonas que Irán había pedido a la comunidad internacional quedasen libres esos días para las maniobras militares (algo legalmente establecido en la normativa internacional), no auguran nada bueno. Si del embargo se pasase al bloqueo, habría que ver qué pasa si los EE. UU. o alguno de sus perros de presa, deciden bloquear el paso de petroleros con crudo iraní hacia China o India. Habría que ver si Japón puede seguir también ese embargo. Habría que ver muchas cosas.
Vuelven a ser tiempos de sacar a los ciudadanos a la calle y no con 3 millones en España, sino con 40 millones, porque ahora, no solo es "no blood for oil"; ahora es no planet destruction for oil" y que se dejen de cuentos nucleares.
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